Desde que conocí a Maa Ganga, me ha tenido impresionada, porque siempre me muestra a  través de sus colores, corrientes, flujos, cantos tantas cosas que aprender, hoy quiero compartir algunas de estas reflexiones que se han indo desprendiendo en capas de cada visita a Rishikesh:

  1. El concepto de que todo fluye, y que nada es permanente es lo primero que se siente al mirar el rio. Te captura, y te cautiva me he quedado horas solo apreciando la belleza de este rio. Y aunque en Chile tenemos muchos ríos, este tiene algo especial para mi, tal vez porque una de sus interpretaciones es que es una madre. Y las mamás contienen, y quieren incondicionalmente, perdonan y siempre están ahí. Igual que Maa Ganga; día a día en su constante flujo, conteniendo siempre.
  2. En 2 momentos he sentido a raíz de este rio he sentido que el presente existe; esa sensación que experimenté al mirarlos por primera vez de que todo fluía lo pude vivenciar también:  Haciendo Rafting en el río hay un momento de la excursión en que puedes tirarte en sus aguas y dejarte llevar por la corriente, es un momento de dejar todos los miedos y literalmente tirarse a la corriente del rio; me dio mucho miedo, pero veía que los otros lo hacían y eso te da por último esa confianza de “si morimos, morimos todos juntos.” Cuando ya estaba ahí siendo arrastrada con la fuerza de los rápidos de la corriente, ya no había más, no había nada más que pensar estaba ahí y eso era lo único importante, abrazada por el rio, contenida por Madre Ganges movilizada por el rio podía morir en ese momento y todo estaba bien.
    Otro día, subiendo los cerros de Rishikesh podía apreciar la belleza del rio desde arriba, y ver una gran pintura  de  rio color esmeralda que se pinta entremedio de los Himalayas, el maravilloso momento en que ves todo en perspectiva, te sientes pequeño y lo que parecía un problema enorme  no es más que un recuerdo. Les prometo que miraba esa masa de agua que atraviesa en ondas el paisaje y sentía una vez más que podia morir en ese momento y todo estaba bien, que yo pertenecía a ese lugar, a esas aguas y esa sensación de infinitud es impagable. Espero entiendan el concepto muerte como una metáfora de que en ese momento te sientes más viv@ que nunca y que son momentos de belleza sublimados. Porque no es solo la belleza de lo que ves, si no que la belleza de tener una revelación, una verdad revelada. (Como estos momentos duran instantes hay que atesorarlos con mucha gratitud) 

  3. La última reflexión a la que llegué hace poco y la cual tomo más tiempo y complejidad, como les decía esta ha sido en procesos y por capas.  Hemos estado aprendiendo en en clases de filosofía Yogi sobre los 8 limbos del Yoga, que en palabras simples son preceptos que nos dejó Patanjali ( considerado como el Padre del Yoga) una especie de guía, una hoja de ruta para seguir nuestro camino Yogi, y poder acceder a ese estado de liberación en el que nada del exterior pueda interferir con tu paz interior. Hay uno llamado SATYA;  el estado de honestidad, en acción y palabra, para contigo y los demás.En eso mi compañera ( Una de las personas más inteligentes y cultas que he conocido) comenta que una de las definiciones de Verdad es Belleza. En ese momento todo se conectó la belleza de “poseer” el estado de honestidad. Un estado que es tan claro como el agua del rio. El rio es bello entre otras cosas porque es puro, porque es solo lo que es, y si miras a través de sus aguas ves todo con claridad. Que ese estado de Satya nos acompañe siempre, que nuestros corazones sean transparentes como el agua de Maa Ganga, que cuando nos miremos a los ojos veamos verdad, compasión,  amor y transparencia.